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Habla

Pausas, repeticiones y palabras que no salen: qué tan precisos son los modelos que escuchan el habla

Un estudio con conversaciones libres acertó el 83 % de las veces solo con las trabas al hablar. Otro, de Imperial College London, muestra qué pasa con esas cifras cuando se prueban fuera del laboratorio.

3 min de lectura

Una onda de papel verde oliva con pequeños cortes que se separa en tres hebras de distinto verde

Cuando un estudio dice que un modelo "acierta el 83 %", conviene preguntar con quiénes, en qué situación y qué pasa cuando se equivoca. Dos estudios recientes ayudan a ver las dos caras: lo que se puede medir en el habla y lo difícil que es llevarlo a la vida diaria.

Lo que se mide sin saber de qué se habla

En 2021, un equipo de la Universidad Queen Mary de Londres analizó conversaciones libres del corpus Carolinas Conversations Collection. Eran 30 personas mayores: 15 con Alzheimer en etapa moderada y 15 sin él, con una conversación de unos 10 a 12 minutos cada una.

El modelo no miraba el contenido. Contaba las trabas: las veces que la persona se corregía a mitad de frase, repetía palabras o cambiaba una por otra. Con eso solo, acertó en el 83 % de los casos al separar a quienes tenían Alzheimer de quienes no. Con datos de la conversación, como los silencios y los cambios de turno, también llegó al 83 %, y juntando ambos, al 90 %.

Las personas con Alzheimer se corregían más, repetían más palabras y pasaban menos tiempo hablando. La señal que más pesó fue cuánto duraban sus propios silencios mientras tenían la palabra.

El problema es el tamaño. Con 30 personas, todas en etapa moderada, el estudio muestra que las trabas al hablar contienen información, pero no dice qué tan bien funcionaría con alguien en una etapa temprana. Los propios autores advierten que las diferencias entre sus modelos son orientativas.

Qué pasa al salir del laboratorio

En 2025, investigadores de Imperial College London probaron un modelo que analiza el lenguaje con 291 personas de DementiaBank, una base de grabaciones usada en investigación (64 % mujeres, 69,8 años en promedio). Sus resultados:

  • Identificó bien al 83,3 % de las personas sin deterioro.
  • Identificó bien al 69,4 % de las que sí lo tenían. Dicho al revés: se le pasaron tres de cada diez.

Después ordenaron los resultados en tres niveles de riesgo: verde, amarillo y rojo. Si se dejan fuera los casos amarillos, donde el modelo no está seguro, el acierto con las personas sin deterioro sube al 96,7 %. Ese número es real, pero vale solo para los casos claros.

Luego lo probaron con 22 personas mayores en un estudio piloto. Ahí identificó bien al 70,0 % de quienes tenían deterioro, pero solo al 52,5 % de quienes no lo tenían. Casi la mitad de las personas sin deterioro habrían quedado marcadas como si lo tuvieran.

Qué sacar de estas cifras

Dos equipos, con métodos distintos, encontraron información en el habla. Pero un porcentaje alto en un grupo pequeño o controlado no se traslada tal cual a la casa, como muestra el piloto de Imperial. Y en ese mismo estudio, lo que más mejoró el acierto fue apartar los casos en que el modelo no estaba seguro.

Dónde entra Memo

Memo está en desarrollo y mira señales parecidas: las pausas, la fluidez y las palabras que cuesta encontrar. Por lo mismo que muestran estos estudios, compara a cada persona con su propia costumbre y solo habla de una tendencia cuando el cambio se distingue del ruido de unas semanas. No diagnostica ni reemplaza una evaluación. Si notas cambios en cómo habla tu familiar, conviene conversarlo con su equipo de salud.

Fuentes: Nasreen S, Rohanian M, Hough J y Purver M, Frontiers in Computer Science, 2021 · Lima MR, Capstick A, Barnaghi P y colaboradores, Communications Medicine, 2025

Información general, no consejo médico. Ante una duda sobre la salud de tu familiar, consulta a su equipo de salud.

Conoce el piloto de Memo.

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