Framingham: lo que ya se escuchaba en la voz años antes de la demencia
Un equipo de la Universidad de Boston analizó 6.528 grabaciones de 4.849 personas y las siguió más de siete años. Quienes después desarrollaron demencia ya hablaban en tramos más cortos cuando todavía no tenían síntomas.

El Estudio del Corazón de Framingham, en Estados Unidos, sigue la salud de miles de personas durante décadas. Desde 2005 también graba la voz de los participantes cuando responden sus evaluaciones cognitivas. En 2020, investigadores de la Universidad de Boston usaron esas grabaciones para preguntarse algo concreto: ¿la voz de alguien que todavía está bien ya muestra señales de una demencia que vendrá?
Qué hicieron
Tomaron 6.528 grabaciones de 4.849 personas, hechas entre septiembre de 2005 y diciembre de 2015. La edad promedio era de 63 años y un poco más de la mitad eran mujeres. Después siguieron a cada participante un promedio de 7,3 años. En ese tiempo, 157 personas recibieron un diagnóstico de demencia.
Las grabaciones registran a la persona y a quien la evalúa, así que primero separaron la voz del participante. Luego midieron cuánto duraba cada tramo de habla seguida y 48 características acústicas de la voz, como el tono y sus pequeñas variaciones.
Qué encontraron
- Hablaban en tramos más cortos. Quienes después tuvieron demencia hablaban de corrido unos 11,4 segundos antes de cortar, contra 13,0 en quienes no la tuvieron. Por eso sus grabaciones tenían más tramos: 209 en promedio, contra 142.
- La voz también cambiaba. De las 48 características acústicas, 14 se asociaron a la demencia futura después de corregir por la cantidad de pruebas hechas.
- Ayudaba a anticipar, pero poco. Con solo la edad y el sexo, un modelo ya separaba bastante bien a quienes tendrían demencia (AUC de 0,773). Al sumar la voz llegó a 0,812.
El AUC mide qué tan bien un modelo ordena a las personas según su riesgo: 0,5 es lo mismo que tirar una moneda y 1 es acertar siempre. Que la voz sume 0,04 sobre la edad y el sexo es una mejora real, aunque modesta.
Lo que el estudio no muestra
Las personas respondían preguntas estandarizadas durante una evaluación, en un ambiente controlado. En la casa, con ruido y temas libres, el habla es distinta. Además, casi todos los participantes eran de origen europeo y hablaban inglés, así que no se sabe si los mismos cambios aparecen igual en español de Chile. El estudio tampoco distinguió tipos de demencia ni midió síntomas como la tristeza o la ansiedad, que también cambian la forma de hablar.
Dónde entra Memo
Memo está en desarrollo. Una de las cosas que mira es justamente cuánto dice una persona de corrido, y lo compara con su propia costumbre a lo largo del tiempo. No diagnostica demencia ni reemplaza una evaluación. Si notas cambios en cómo habla tu familiar, lo indicado es conversarlo con su equipo de salud.
Fuente: Lin H, Karjadi C, Ang TFA y colaboradores, Exploration of Medicine, 2020
Información general, no consejo médico. Ante una duda sobre la salud de tu familiar, consulta a su equipo de salud.